
habríame arrancado
fuego puro espejismos
del oxímoron de los amores
habríame perdonado el rojo
de los abriles ceñidos a mi vientre
mantenido intacto
el aullido cada vez que me cruzaba
la herida ancestral
la boca de lo incierto
asumido la laceración como parte inevitable
detenido bajo la piel escamosa de los reflejos nocturnos
esa soledad que taja
arremetido contra el punto muerto de los días
y la risa indolente del reloj
pero retrocedí los siglos
al hundirme en los salitres de la espera.

Esta obra está bajo una licencia de Creative Commons.








9 comentarios:
El poema sube de tono al extremo y te vuelve a la realidad en los últimos dos versos.
¨del oxímoron de los amores... ¨(Ceci, cuánta belleza !!)
Un gran abrazo
SIL
escuecen estos versos, abren cual daga el sentir, se adueñan de la sombra existencial y devoran el pensadero
FELICITACIONES Cecilia , un poema lleno de aberturas y de imágenes absolutamente resueltas
besitos y feliz fin de semana
Tardecita de sábado, y esto parece que vuelte a funcionar. Siempre un placer volver por aquí.
Saludos y un abrazo.
el aullido cada vez que me cruzaba
la herida ancestral
la boca de lo incierto
No me sorprenden, ni su profundidad ni la belleza de las palabras escogidas sabiamente...
saludos cordiales
Hola,bello íntimo blog, preciosas entradas, si te gusta la palabra en el tiempo, la poesía,te invito al mio,será un placer,es,
http://ligerodeequipaje1875.blogspot.com/
gracias, buen día, besos rebeldes...
das a tus versos una fuerza de látigo.
mantenido intacto
el aullido cada vez que me cruzaba
la herida ancestral
la boca de lo incierto
me quedo con éstos.
mil besos*
Sil: la realidad siempre termina sentándonos o acostándonos =) Abrazos y gracias!
Gracias Elisa!
Antonio, sí después del parate que nos hizo blogger, todos a publicar!
abrazo.
Un cariño hasta tu Méjico, Adelfa.
Don Vito, en breve te visitaré, saludos!
Rayuela: te agradezco el paso y la lectura. Cariños.
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