
Como un cisne
que peina el reflejo
con sutiles destrezas de agua
así, rozo tu frente
en la hora en que la luz rebota
en la hora de las ráfagas de oros espejados
en la hora, el minuto, el instante
del adiós.

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13 comentarios:
Es tan breve como sublime.
Es una caricia en todos los sentidos.
Ese cisne que osa peinar el reflejo es una línea celestial, Ceci.
Abrazo grande
SIL
Como puedes decir tanto con tan poco.
Bellísimo!!´
Un gusto haberte encontrado..
Cariños...
Sil, querida, que regocijo contar con tu palabra, gracias!
Oriana: muy bienvenida!!
Querida, yo jamás me hubiera imaginado el tono que tiene la luz en el segyndo del adiós...
Tan sutil este poema!
Un abrazo.
Fantásticas imagenes, Cecilia. Muy delicadas.
Un abrazo.
Es un instante de ceguera para todo, excepto para ese rostro que nos devuelve la luz. ¡Exactamente! Al leerte, recordé los fondos de Leonardo. ¡Hasta cada verso!
No se porquè, a pesar de mi natural rechazo a la metàfora, quedo siempre prendida de la sutileza de tus versos.
abrazos
amo tus poemas
breve y bello.
besos*
Sil, es que el cisne es bello de por sí, todo lo que él haga nos va a maravillar, abrazo.
Oriana: muy bienvenida!!
More: hay momentos que nos quedan grabados con su luz. Un abrazo!
Gracias, Mónica.
Carlos! qué gusto! sí hay momentos que se nos quedan impresos, nunca voy a olvidar la luz que ví el día que nacieron mis mellizos, y no es metáfora. Saludos afectuosos.
Qué hermoso eso Adelfa. Y es cierto, a veces quedamos enganchados por estilos que nunca elegiríamos pero que nos llegan. Un abrazo.
bueno Ala, me dejaste sin palabras, es el comentario más hermoso que puede recibir un poeta. Te mando un abrazo.
gracias Silvia!
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