miércoles, 1 de junio de 2011

Canto I




A Julián y Andrés.

I

Llegaron para detener al silencio.
Los pájaros congelaron sus alas.
Hubo ausencia de aire y en mi vientre un tajo.
De la carne se desprendieron dos luces y un arroyo puro
que manchó los salitrales.
Eran dos las luces. Era la carne una.

Yo pensé en las aguas del Nilo teñidas
y en las siete profecías
también en cuál era el pecado
por el que un hijo puede hacerse río rojo.

II

Los días abandonaron la línea
y se volvieron círculos
los tres quedamos encerrados dentro
Quisimos hundirnos en la arena
igual que la espuma abandonada por la marea
Quisimos hundirnos juntos en los nombres
hasta que el abrazo de una luz mayor
nos devolvió el llanto.

III

Permanecimos formando una tríada
estrecha en el respiro,
ellos prendidos de mi pecho
alimentados con mi leche, un marfil de luna
sorprendidos al vernos
en el reflejo del otro.

Alrededor volaban toda clase de criaturas
unas danzas incomprensibles, de rituales.
Nos sosteníamos.

IV

Recuerdo cantar una canción
un amuleto para que la sal no nos tragara
La canción tenía una única palabra
que yo les susurraba en los oídos.

V

Me aferré a los vaticinios que cayeron
de los oros en la herencia. Los apreté fuerte
y me salvé los ojos.
Todo esto duró hasta que Dios
sentenció la ausencia de pecado
y nos devolvió a la vida.




Creative Commons License
Esta obra está bajo una licencia de Creative Commons.

19 comentarios:

Carlos Enrique Cartolano dijo...

Simbólicamente impecable. Marfil de luna es mi preferida de tus imágenes.

ADELFA MARTIN dijo...

Se decretò la pureza y el ser humano regresa a la vida autèntica.

precioso


saludos cordiales

Leonardo B. dijo...

[grande a evocação do voo, grande a evocação da vida, sangrando como palavra]

um abraço,

LB

elisa...lichazul dijo...

que hermoso homenaje y evocación materna, una bendición preciosamente plasmada

besitos Ceci y buena semana

SIL dijo...

No encuentro palabras para describir lo que he sentido al leer el poema.
No sé si he ido por la interpretación correcta, pero al margen de la belleza suprema de cada línea, me ha impactado mucho, teniendo en cuenta que tengo mellizos de tres años.

Beso gigante,
GIGANTE CECI.

SIL

FRANK RUFFINO dijo...

Un gusto pasar por tu casa de poesía.

Abrazos fraternos en Amistad y Poesía verdaderas,

Frank Ruffino.

fgiucich dijo...

Una genialidad pocas veces leída. Abrazos.

Rayuela dijo...

afortunados julián y andrés, por merecer estos versos...

besos*

taio dijo...

un placer leerte

Rosa dijo...

Perdona mi ausencia pero ya estoy por este mundo de nuevo.
Empezare a visitaros nuevamente
Un besito Rosa

La sonrisa de Hiperión dijo...

Preciosa forma de decir las cosas.

Saludos y un abrazo.
Feliz domingo.

lobo rojo solitario dijo...

Ceci este poema posee una ternura encantadora. un tributo a parte merece como se desprenden las imágenes paridas en el abismo de tu talentoso juego de palabras.
felicitaciones y cariños

Poetiza dijo...

Cecilia, hermoso canto en versos llenos de tu sentir. Te dejo un beso, cuidate.

TORO SALVAJE dijo...

Aplauso más que merecido.
Que exhibición!!!

Cecilia dijo...

Muchísimas gracias a todos por pasar y dejar su comentario. Un abrazo a cada un@

Frank, Taio: muy bienvenidos!
esta es su casa también.

Sil: tener mellizos marca un antes y un después en nuestras vidas, y con ésto no me estoy refiriendo sólo al trabajo que dan... vos sabés, es mucho más que eso... Me alegro que compartamos esa alegría.
Abrazo.

Rosa: qué bueno que andes por acá nuevamente, cariños.

mj dijo...

Sigo diciendo lo mismo, eres pura sensibilidad y tienes una forma única para decir lo que sientes.
Besos
mj

Cecilia dijo...

Gracias querida MJosé.

Liliana dijo...

Hermoso tu blog, bellos,muy bellos y hondos tus poemas. Un placer leerte, como siempre

Cecilia dijo...

Gracias Liliana, es un gusto enorme que pases por acá, va mi abrazo.